Si estás leyendo esto, es probable que estés sufriendo de una «funa» y tienes mucha angustia. Hay una buena noticia: existen medidas que puedes tomar para acabar con esta situación. Te invitamos a leer este documento detenidamente y con tranquilidad para entender cómo puedes hacerlo.

1. Qué es la “Funa” y qué es lo que te provoca

El término «Funa», que viene de Chile, describe la acción de denunciar públicamente a personas mediante las redes sociales u otros medios. Esta práctica tiene como objetivo llamar la atención de la comunidad digital y generar rechazo hacia el individuo señalado. Las razones detrás de una funa son variadas, incluyendo acusaciones de faltas o delitos, venganzas personales, conflictos de diversos tipos (como monetarios, familiares, laborales, de pareja, entre otros), o incluso acciones promovidas por grupos radicales.

Nuestros tribunales han indicado que las funas suelen ser ilegales, ya que constituyen formas de autotutela, es decir, tomar la justicia por mano propia. Esto atenta contra el derecho de cada persona a la protección de su honra y reputación, relacionándose con el derecho humano al respeto.

Desde nuestra experiencia defendiendo a personas que han sido objeto de una funa, hemos observado que las funas pueden provocar daños graves y duraderos.
En general, una víctima de una “funa” suele sufrir:

  • Un menoscabo a su reputación y sus relaciones sociales. Suele afectar las relaciones sociales, de trabajo, amistad y de familia, lo que incluso, se puede traducir en el aislamiento (y/o autoaislamiento) de la víctima.
  • Perjuicios económicos. Puede implicar la pérdida del trabajo y de oportunidades de negocios como consecuencia de la pérdida de la reputación.
  • Daños psicológicos graves. Generalmente provoca profundas consecuencias psicológicas, tales como ansiedad, depresión, estrés, trastornos del sueño, baja autoestima e incluso puede provocar pensamientos suicidas debido al daño reputacional sufrido y la sensación de indefensión.
  • Un deterioro de su salud física. Asimismo, puede afectar la salud física de la persona desde diversas perspectivas, pasando por problemas cardiovasculares, migrañas, dolores musculares, fatiga, problemas intestinales (eg. colon irritable), etc.

Lo que necesitas hacer si eres víctima de una funa

A continuación te explicamos qué debes hacer si estás siendo víctima de una “funa”:

2. Los pasos a seguir

2.1. No caigas en el autoengaño

Cuando se es víctima de una «funa», es común minimizar la situación, pensando que se resolverá sola. Esta reacción, frecuente en casos de trauma, puede ser contraproducente. En realidad, el problema puede ser grave y prolongarse si no se actúa. La naturaleza omnipresente de Internet permite que los comentarios o acusaciones difamatorios en línea pueden alcanzar a un amplio público y permanecer indefinidamente en la web. Esto no solo prolonga el daño, sino que también crea incertidumbre sobre quién ha visto el contenido y cuáles podrían ser sus efectos a futuro. Actuar es crucial para mitigar el impacto de una funa.

2.2. Debes pasar a la acción, pero primero enfocándote en ti

William Shakespeare, en el siglo XVI, decía que la honra es la joya más preciada del alma. Esto es precisamente lo que una «funa» intenta arrebatarte: cómo te ven, valoran y respetan los demás. Por lo mismo, debes actuar.

En ese sentido, recuerda que no puedes controlar las acciones de quien te «funa», pero sí puedes decidir cómo responder y prepararte para ello. Por lo mismo, debes primero concentrarte en ti, buscando el apoyo de un psicólogo y/o psiquiatra. Esto te permitirá enfrentar adecuadamente lo que se viene. 

2.3. Actúa con sentido de urgencia

En nuestro país hay herramientas y acciones legales disponibles para defenderte de una «funa». Sin embargo, es crucial tener en cuenta que estas acciones están ligadas a plazos específicos que son fatales. Si no se actúa dentro de estos tiempos, perderás la oportunidad de ejercer tus derechos. Por lo tanto, es importante actuar con urgencia.

2.4. Guarda todo el material difamatorio y recopila los antecedentes:

Si ya has tomado la decisión de avanzar y defenderte, debes preparar tu caso. Para ello, será necesario que recopiles una serie de antecedentes y datos que deberás usar más adelante. Por lo tanto:

  • Obtén y registra en una carpeta la mayor cantidad de datos de la persona que te está funando: nombre completo, RUT, nacionalidad, ocupación, domicilio, correo electrónico, direcciones de redes sociales, etc.
  • Saca capturas de pantalla, baja las grabaciones y/o guarda los enlaces del material con las expresiones difamatorias e identifica potenciales testigos. Si no sabes cómo hacerlo, apóyate en alguien de confianza o busca tutoriales en Google.
  • Prepara un documento Word con un relato cronológico de 2 o 3 planas contando cómo sucedieron los hechos. Recuerda que la persona que lo leerá no sabe nada del caso, por lo que debes detallar todo y no dar nada por supuesto.
2.5. Busca asesoría legal

Como mencionamos antes, las funas suelen ser ilegales. La buena noticia es que hay formas de detener estas conductas y eliminar contenido ofensivo. Estas incluyen el uso de recursos legales como el «Recurso de Protección», acciones penales por injurias y calumnias, y demandas civiles por daños. Estos mecanismos suelen ser efectivos para poner fin a las funas.

Para iniciar cualquiera de estas acciones, necesitarás el apoyo de un abogado. Por ende, el siguiente paso es encontrar uno que se ajuste a tus necesidades. Te recomendamos considerar lo siguiente:

  • Especialidad: Asegúrate de que el abogado/a esté especializado en la protección de la honra de personas, con conocimientos en litigación y negociación.
  • Experiencia: Investiga cuántos años se ha dedicado al ejercicio de esta clase de casos y cuántos casos similares al tuyo ha manejado.
  • Recomendaciones: Si es conocido de alguien, pide referencias a amigos, familiares o colegas.
  • Comunicación: Valora cómo te sientes al hablar con el/la abogado/a. ¿Es accesible? ¿Responde a tus preguntas de manera clara?
  • Instinto: Confía en tu intuición. Si sientes que no es la persona adecuada por cualquier razón, sigue buscando. Te tienes que sentir cómodo.
  • Consejo final: si alguien te promete resultados, arranca. Si el asesor legal que estás consultando te promete un resultado, te está faltando a la verdad. La obligación de un abogado consiste en hacer todo lo razonablemente posible para alcanzar un resultado, pero es imposible prometer o asegurar un resultado que no depende exclusivamente de él/ella, ya que esto se resuelve por terceros: los jueces. 

Ahora, qué sucede si no tienes dinero para costear un abogado. Pues bien, debes saber que en todas las facultades de Derecho del país existen clínicas jurídicas que podrían ayudarte. También puedes recurrir a las oficinas de la Corporación de Asistencia Judicial de tu comuna.

2.6. Coopera con tu abogado y haz seguimiento

Cuanto más colabores con tu abogado, mejor serán tus posibilidades de obtener un buen resultado. Por lo tanto, es crucial ser accesible y responder rápidamente.

Además, tu abogado debe comunicarte de manera clara, explicarte la estrategia a seguir, los próximos pasos y actualizarte semanalmente sobre el progreso del caso. Si no cumple con esto, tienes derecho a hacer seguimiento a su trabajo. Sin embargo, si constantemente necesitas perseguir a tu abogado por falta de respuesta, revisa si es la persona adecuada para continuar apoyándote.

3. ¿Necesitas ayuda?

Si necesitas ayuda o información nos puedes contactar a través de cualquiera de los canales que tenemos disponibles, incluyendo coordinar una videoconferencia gratuita y confidencial, escribirnos por WhatsApp o correo electrónico, o llamarnos al +56951484464.

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